El viaje de Rin y Len

Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 Pin It Share 0

Para Beto Navaja, quien corta el pelo y hace crecer la esperanza

Beto Navaja es un amigo que me corta el pelo desde hace años, además es vegano y ha participado en acciones a favor de los derechos de los animales. Junto con otros activistas posó para el calendario de AnimaNaturalis 2014. Lo considero un chico sensible, amable, alegre y sobretodo decente.

La decencia puede ser un adjetivo que algunos consideren barroco o pasado de moda. Sin embargo, para mí es una forma muy sintética de expresar el correcto compartamiento de alguien y por correcto simplemente quiero decir, que intenta no hacer daño a los demás y tener una conducta que pueda ser ejemplo para otros.

Alguien así no tendría que pasar por la terrible experiencia de que asaltaran su casa y no conformes con llevarse todo lo material que pudieron, robaron también a sus compañeros caninos: Rin y Len, unos pequineses adoptados y esterilizados a quienes Beto consideraba su familia.

Por si este dolor fuera poco, Beto tuvo que pasar por la burla e ineficiencia del Ministerio Público que lo miró con sorna cuando reportó el robo de sus perros. De acuerdo, en la ciudad ocurren muchas tragedias, pero los impartidores de justicia no deberían discriminar este tipo de delitos, que lo son y restregarle a la víctima que “antes que su caso hay un herido, un atropellado, y un robo de auto”.

Lo que sigue doliendo de esta historia es que los vecinos vieron a unos tipos sacando cosas del departamento y no hicieron nada. Los perros fueron sustraídos en una maleta que no causó sospecha, pero subían y bajaban cargando pantallas, computadora, ropa. Beto era un vecino amable que se presentó al llegar al edificio ubicado en la colonia Cuahutémoc y lo mínimo que esperaba, como cualquiera de nostros, era un poco de solidaridad del vecindario.

En la desesperación por recuperar a Rin y Len, Beto ofreció recompensa y los pillos no se dejaron esperar. Uno fue tan cínico para mandarle una foto de internet de dos pequineses, para ver si pegaba. Y al ser descubierto dijo estar indignado porque él necesitaba el dinero y era una tontería que alguien ofreciera rescate por unos perros.

Una estafadora profesional dijo ser de Promascota y activista animalista que había encontrado a los perros y junto con un supuesto veterinario tenían en su poder a los canes y no cobrarían la recompensa pero si los gastos de compar un transportín y el envío desde Monterrey, pues ahí habían aparecido. No vamos a juzgar si fue precipitado hacer el depósito antes de corroborar que efectivamente eran Rin y Len, pero si alguien dice ser activista y citar organizaciones defensoras de los animales y actuar con aparente honestidad, la gente decente tiende a creer que los demás son de su condición.

Me duele ver a mi amigo esperanzado en recuperar a sus compañeros, me duele que lo hayan timado haciendose pasar por protectores de animales. Me duele la indiferencia de los vecinos y la insensibilidad de las autoridades. Me duele que haya gente que no conforme con quitarte los objetos que te compras con el producto de tu trabajo honrado, se lleven, como si fueran mercancías, a tus compañeros de vida, a seres que muchos consideramos familia.

Cuando veo a Beto, con kilos de menos y sin la alegría que lo caracteriza, me siento herida en mi decencia, en mi sensibilidad y me avergüenzo de algunos humanos. Pero a pesar de todo, sigo creyendo que aún hay gente buena, como él, que elige seguir confiando, seguir siendo honesto y en su gran corazón pedir que Rin y Len estén ahora con alguien que los quiera y los cuide, si no como él, al menos con el amor que no conocen quienes se los arrebataron.

Yo también elijo creer que somos más los que intentamos no dañar.

Para conocer el trabajo de Beto Navaja: https://www.facebook.com/Treschic-Sal%C3%B3n-Alta-Peluquer%C3%ADa-160473564018414/?pnref=lhc

rinylen

Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 Pin It Share 0

Un comentario para “El viaje de Rin y Len

  1. Me pongo en la piel de tu amigo, imagino la desesperación y la pena al no saber nada de sus pequeños. Me avergüenza también profundamente la reacción de los políticos y los intentos por timar y sacarle dinero, aprovechando su desesperación.
    No me gustaría verme en su situación, ni pasar ni una sola noche sin saber de mis seres queridos. Mucho ánimo y ojalá los encuentre pronto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *