Circos sin animales en Querétaro

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El 5 de diciembre de 2013 fue un buen día para los animales. Querétaro se convierte así en el primer Estado de la República Mexicana en prohibir el uso de animales en los circos. Gracias a la iniciativa del diputado Yairo Marina Alcocer del Partido Verde, quien pidió asesoría a AnimaNaturalis para argumentar su postura, hoy es una realidad que no habrá más espectáculos itinerantes con animales en dicho Estado.

A raíz de la aprobación de la iniciativa presentada por la diputada local Karla Valeria Gómez del PRI, se ha suscitado el debate acerca de por qué es importante discutir este tema en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Para quienes somos cercanos a los derechos de los animales esta prohibición nos parece un gran paso en el avance hacia una sociedad más justa y respetuosa con otras formas de vida. Sin embargo, no faltan en redes sociales las agresiones e incluso dudas un tanto cuanto ilógicas pero genuinas sobre el destino de los animales una vez abolido su uso.

Quienes no tienen muy claro por qué solicitamos esta modificación a la Ley de Protección a los Animales del Distrito Federal, conviene decir que así como en su momento hicimos lo propio por la abolición de la tauromaquia por ser un espectáculo cruel con los animales, ahora ha llegado la coyuntura política para los utilizados en los circos. Una lucha no excluye la otra. El decir que son tradiciones o parte de nuestra cultura no es motivo para que no sean revisadas e identificadas como una parte del pasado que no es necesario mantener por el malestar que hacerlo implica a los animales. Hoy día podemos divertirnos de muchas formas, incluso circenses sin recurrir a su cautiverio y doma.

Creer que por haber nacido en cautiverio algunos de los animales ya están acostubrados al encierro y no extrañarían la libertad es igual a pensar que deberíamos mantener esclavos y los hijos de estos no tendrían por que desear una vida mejor, al no conocer otra realidad.

Tomemos en cuenta que el origen de muchos de los animales usados en los circos es dudoso: no todos presentan su código CITES o hay irregularidades en el papeleo y la demostración de su legal procedencia. Muchos son víctimas de caza furtiva, criaderos clandestinos o tráfico ilegal de especies.
Algunos domadores protestan diciendo que el circo “es la casa de los animales” y al sacarlos de ahí los exponemos a la cacería. Es como si para ellos sólo hubiera un destino que hemos trazado nosotros: o te cazo o “te salvo” encarcelándote. Hay que reconocer que la mayoría de los animales hoy día usados en los circos no tendrían una vida en libertad, pero algunos podrían ser enviados a santuarios y otros a zoológicos -que si bien no es lo ideal, al menos ahí no se les obligaría mediante golpes y castigos a realizar ridículos trucos. Esta prohibición es una manera de cerrar la llave al ingreso, captura o nacimiento en cautiverio de nuevos animales. Estamos impidiendo que más animales corran la suerte de los ya existentes en estas instalaciones.

El argumento con el cual se defienden los políticos para no aprobar la iniciativa es, como sucedió con la tauromaquia, la falsa pérdida de empleos. Como medida contra el desempleo China prohibió recientemente el uso de animales en los circos pues de dio cuenta que por un elefante menos en el escenario, se generaban 10 empleos más. Esto lo digo sólo como un ejemplo de la cantidad de fuentes de trabajo que se generarían al transformar los circos en espectáculos exclusivamente humanos. Si Bolivia pudo dar este paso, ¿por qué no podría México?

Cuando los domadores dicen que “sus animales están bien tratados”, que ya no se les entrena con golpes o castigos, yo me pregunto: ¿de qué manera podemos someter a un león, un tigre, un elefante o un oso para que realice comportamientos antinaturales para ellos? Hemos visto numerosos videos con cámara oculta de cómo son entrenados los elefantes del Circo Ringling Brothers, y si esto sucede en una empresa de tal renombre, imaginemos lo que ocurre en circos no regulados, pobremente inspeccionados o con bajos recursos para ofrecer condiciones mínimas de mantenimiento para estos magníficos animales.

En reciente entrevista para el programa Instinto Animal, transmitido los miércoles a las 21 horas en Canal 22, se entrevistó a miembros de la familia Atayde y la empresaria Celeste Atayde declaró que “los elefantes están en buen espacio de 4×4”, “los sacamos a jugar con sus llantas”, “y los caballos están en espacios de 2×2”. Lo que ellos consideran como estar bien tratados ignora por completo las necesidades de los animales de espacio, sociabilización, enriquecimiento, jerarquías; manteniéndolos tal vez alimentados -por supervivencia elemental- pero encerrados, hacinados, obligados a recorrer grandes distancias, padecer climas extremos, actuaciones, contacto con el público y desgastantes entrenamientos las más de las veces violentos.

Creer que por ser un espectáculo familiar, el circo debería ser respetado es un error. La mafia y el crimen organizado también opera con relaciones de parentezco y no por ello vamos a justificar su asociación ni actividades.

El circo con animales también representa un peligro para los seres humanos que trabajan cerca de ellos y con el público. En lo que va del año se han reportado en México al menos 5 accidentes donde animales desbordados por el cautiverio y el estrés al que son sometidos hirieron o mataron a sus domadores y/o espectadores. Los que han logrado escapar son abatidos a tiros o arrollados, como el caso de la elefanta Indra en 2008, ya que además de todo no contamos con sistemas adecuados de manejo de fauna silvestre.

Los trabajadores de los circos dicen “amar a sus animales”. Amar no es enjaular, golpear, encadenar y riduculizar. Este es el mensaje de violencia y humillación que transmitimos a los niños al llevarlos a este tipo de espectáculos. Lo que los animales necesitan de nosotros es respeto y que se les considere al menos el derecho de vivir en libertad, en su hábitat y en las condiciones propias de su especie.

Los circos con animales deberían ser parte de la historia, de un pasado donde sólo sabíamos divertirnos a costa del sufrimiento de otros y no considerábamos eso moralmente reprobable.

Exigamos al Presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF, Manuel Granados que esta iniciativa sea votada en el pleno y que se nos den los espacios suficientes y necesarios para informar a la ciudadanía sobre la cara oculta del circo. Porque detrás de su colorido y sus luces se maquilla una forma más de explotación y violencia.

leona

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2 thoughts on “Circos sin animales en Querétaro

  1. Llegar hoy al trabajo fue muy curioso, tenía a un compañero esperando mi llegada y ansioso de preguntarme “ahora sin circos con animales en Qro ¿dónde pueden mis hijos conocer animales vivos?”. Después de una amena discusión haciendo hincapié al hecho que los animales que en cautiverio no presentan un comportamiento propio de su especie, y por tanto sus hijos no estarían conociendo a un verdadero león, elefante, tigre. También hablamos de la tecnología que hoy en día nos permite disfrutar de documentales en donde si podemos ver a un animal silvestre en todo su esplendor, él insistía en que no es lo mismo verlo en vivo, tomar la foto, etc. A lo que le dije: “en toda esta discusión nunca has tomado en cuento lo que el animal no-humano quiere ¿acaso él quiere conocerte, interactuar contigo, ser fotografiado, recibir gritos?”, y ahí terminó la discusión.

    • Muy buena tu respuesta y tu argumentación. En los circos no conocemos a los animales vivos, los vemos. Una triste copia de lo que deberían ser, de lo que son y hemos sometido por egoísmo. Gracias, Silvana, ojalá tu compañero haya comprendido.

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